La epopeya del Grupo Vocal Argentino
 

 


Hace aproximadamente dos años, el Grupo Vocal Argentino, se planteó la posibilidad de participar en las Olimpíadas para Coros y Grupos Vocales a realizarse en la ciudad de Busan, Corea en Octubre de 2002.
Todo empezó como un proyecto cuyo objetivo final, al margen de la competencia, era la proyección internacional del grupo y por medio de él de nuestra música folklórica.
Y si bien las perspectivas económicas hacían lejano el viaje, los lamentables acontecimientos de fin de 2001 y la devaluación de 2002 lo alejaban aún más.
No obstante cumplimos con los trámites necesarios para la inscripción en la Olimpíada. A saber: pago en dólares por cada categoría , confección y envío de las partituras a interpretar y conseguir ser representantes "oficiales" del país cosa que logramos a través de la
AAMCANT (Asociación Argentina para la Música Coral).
A partir de ahí comenzaba el largo periplo de conseguir el dinero necesario. Y fueron tres las maneras de hacerlo: buscar sponsors privados en nuestro país, buscar el apoyo de nuestro gobierno a través de las distintas secretarías de cultura, y realizar la mayor cantidad de conciertos posibles a lo largo del año.
Esta última actividad nos llenó de sorpresa, orgullo y emoción al ver como después de cada recital (muchos de ellos gratuitos) el público, también orgulloso de saber que serían representados con la música que acababan de aplaudir, ponía lo que podía en una alcancía destinada a recaudar fondos para el viaje. En ese momento teníamos la certeza de que ese dinero no alcanzaba ni siquiera para los gastos menores pero a la vez teníamos la esperanza de que iba a sumar a la causa.
Mientras tanto, ninguna de las empresas locales acusaba recibo de nuestra necesidad y los intentos a nivel oficial no pasaban de la promesa de algún pasaje.
Como honrosa excepción la Dirección de Asuntos Culturales - Música de la Cancillería Argentina realizó gestiones para conseguir actuaciones en Japón, Seúl y Shangai que paliarían algunos gastos y que finalmente terminaron cayéndose por la falta, a nuestro pesar, de confirmación del viaje con la debida antelación (antelación "alla oriental" , se entiende...).
También recibíamos la ayuda de músicos y otros grupos vocales que ofrecían su desinteresada ayuda para realizar conciertos para recaudar fondos como así también la de algunos periodistas y conductores que nos ofrecían su espacio para comentar nuestro pedido.
Sentíamos el apoyo de la gente, que aún en momentos difíciles para nuestro país, nos animaba a seguir intentando la "patriada" de mostrar al mundo lo único que no nos pueden quitar.
Pero también veíamos que era muy poca la gente que sabía de lo nuestro.
Y por supuesto que al tratar de gestionar una difusión masiva en algún multimedio, no fuimos considerados.
Como tampoco tuvieron concreción muchos de los recitales planeados con músicos reconocidos dada la caótica situación de la difusión de nuestra cultura y las enormes trabas para seguir desarrollándola.
Y mientras veíamos pasar el año, no dejábamos de prepararnos musicalmente para un evento al que concurrirían los mejores coros y grupos del mundo.
De a poco comenzamos a relacionarnos con la Embajada de Corea y con representantes de la comunidad coreana en Argentina.
Y surgió la idea de realizar un concierto en el cual se intentaría recaudar fondos.
Dicho concierto se realizó en el Teatro Cervantes, solventado por la Embajada de Corea y al que concurrieron 800 personas, la mayoría de ellas miembros de la comunidad coreana en Argentina. Y recaudamos dinero como para dos pasajes, más contactos con empresas coreanas y japonesas que finalmente se concretaron en algún pasaje más.
A esta altura estábamos a casi una semana del viaje, con dos pasajes prometidos y no cumplidos desde el sector oficial, ( es decir nuestro país, al cual íbamos a representar) y con el compromiso de realizar el viaje ante la comunidad coreana.
Así comenzó la semana más larga y penosa en la historia de este viaje y en la que muchos amigos aportaron lo que pudieron hasta que dos días antes de la partida tuvimos que hacer el llamado final a la organización de la Olimpíada con sede en Alemania: "lo lamentamos, pero no podemos ir".
Incrédulos por la falta de apoyo de nuestro gobierno, y solidarizados con nuestra situación, la propia Olimpíada envió el dinero que faltaba ( y que no era poco) para que pudiéramos participar.
Y siguieron las 48 horas de corridas y trámites de algunos integrantes y la intriga de otros esperando el desenlace.
Hasta que a último momento todo estaba casi en orden y pudimos partir.
Demás está decir que solo contábamos con llegar allá, y con un alojamiento también otorgado por la Olimpíada, al menos para los primeros días. Sólo nos quedaba conseguir "in situ" las comidas diarias (siempre en dólares...)y gastos de traslados.
Es decir que nuestros primeros días en Corea en lugar de dedicarlos por completo a la preparación para la competencia los dedicamos a conseguir como mantenernos.
Y , a la ayuda de la olimpíada, fueron sumándose la de una Iglesia Presbiteriana de Busan, donde hicimos un concierto a horas de haber bajado del avión.
Mientras, llegaba la Medalla de Oro en la categoría Folklore con Acompañamiento Instrumental, la de Plata en Folklore a Capella y la participación como invitados especiales en el Concierto de Gala de la Olimpíada, a sala llena y con un éxito impresionante.
Y a medida que íbamos haciendo conocer nuestra música, más cosas aparecían.
Desde un coro de damas coreanas que nos agasajó y acompañó hasta el dueño de un restaurante orgulloso que fuéramos sus invitados.
Termina la olimpíada y sigue nuestro viaje a Seúl donde a través de la Embajada Argentina hicimos un concierto en la Catedral luego del cual obtuvimos la última ayuda en cuanto a comida y alojamiento por parte del embajador y su entorno.
Y ahora la epopeya, en parte continúa, dado que aún quedan pendientes promesas de ayuda y conciertos que serían destinadas a cubrir la deuda adquirida y sobretodo lograr difundir lo que hemos hecho a pesar de las enormes dificultades que encontramos.


GRACIAS POR SEGUIR ACOMPAÑÁNDONOS O EMPEZAR A HACERLO...

 

Grupo Vocal Argentino

Carlos García, Ricardo D'Agostino, Raúl Bisson,
Eduardo Curetti, Carlos Heredia, Juan José Acosta,
Daniel Pérez y Gustavo Hernández.





 

 

saltonline

   

El Sitio de Salto - Argentina