|
|
![]() |
| Parroquia San Pablo su Historia | Salto-Argentina | |||||||||||
|
|
||||||||||||
|
||||||||||||
|
Día
aciago para el pueblo del Salto, una horda de indios al mando del cacique
Yanquetruz, acompañado por las fuerzas militares comandadas por el
General José Miguel Carreras prácticamente lo destruyen, matando,
cautivando niños y mujeres y cometiendo las más terribles atrocidades,
vemos el comunicado del entonces
Gobernador y Capitán General de la Provincia de Buenos Aires, el
Brigadier General D. Martín Rodríguez. Parte
del Jefe interino de la sección del centro de campaña Dios
guarde a V.S. muchos años. Guardia de Lujan 2 de Diciembre de 1820 .
Manuel Correa. D. Sr. Inspector Brigadier general D. José Rondeau. Eh
aquí, mis compatriotas, los últimos y extremosos excesos, que acaba de
cometer el horrible monstruo, que abortó la América para su desgracia.
No necesito exagerarlos para irritar todo el furor de vuestra cólera
contra ese funesto parricida, que no ha pisado un palmo de tierra, donde
no haya dejado espantosos vestigios de sus crímenes; crímenes atroces,
que han costado las lagrimas, la sangre, y la desolación de la patria.
José Miguel Carrera, ese hombre depravado, ese genio del mal, esa furia
bostezada por el infierno mismo es el autor de tamaños desastres. Ese
traidor, que entregó a su patria en manos del cobarde Osorio, abandonando
la defensa del heroico Chile, por atender su venganza; que, después de
haber saqueado los caudales públicos y particulares de aquel estado,
emigró a nuestro territorio en busca de un asilo, que nos ha sido tan
ominoso; que introdujo la discordia en nuestras provincias; que tentó
conspiraciones; que encendió la guerra civil con toda clases de maldades,
intrigas y perfidias; que profano nuestras leyes; que trastornó nuestro
gobierno; que invadió nuestras campañas; que insulto con atrevimiento a
nuestro pueblo; ese mismo facineroso es el que huyendo del solo nombre de
la dichosa paz, que no puede sufrir su alma reprobada, ha elegido en su
rabioso despecho la venganza de las fieras.- Bárbaro,
cien veces mas bárbaro y ferino, que los salvages errantes del Sud, a
quienes se ha asociado, acaba de invadir el pacifico pueblo del Salto en
la forma inhumana y sacrílega, que habéis oído; y tengo por otros
conductos noticias fidedignas, que hizo romper a punta de hacha las
puertas de la iglesia, a donde se habían refugiado las familias
indefensas, haciéndolas arrancar con mano
de esos caribos del
pie de los altares, sin que les valiesen sus lagrimas, y sus ruegos.
Centenares de matronas honradas, de tímidas doncellas, de tiernos e
inocentes niños, de ancianos achacosos han sido victimas, o presas de ese
hotentote desnaturalizado, de ese monstruo mas rabioso, y feroz, que los
que alimentan los espesos bosques de la Hircania. ¡Oh!
¡que pasiones encontradas, y tan violentas todas devoran mi alma en este
momento. El
horror, la compasión, la ira, la venganza misma, mis obligaciones,.... Yo
marcho, compatriotas, en busca de ese portento de iniquidad. Jefes,
oficiales, y soldados, ayudadme: habitantes de la campaña afligida, yo
parto a socorreros; auxiliadme. Honorable
representación de esta heroica, pero desgraciada provincia, permitidme
desatender unos deberes, por cumplir otros más urgentes, Yo Juro al Dios,
que adoro, perseguir a ese tigre, y vengar a la religión, que ha
profanado, a la patria, que ha ofendido, a la naturaleza, que ha ultrajado
con sus crímenes. El cielo me conceda volver trayendo a mis conciudadanos
el reposo, y la seguridad. Buenos Ayres Diciembre 4 de 1820.
MARTIN RODRÍGUEZ Esa
fue la reacción oficial de las autoridades provinciales ante este
horrible hecho, y por la redacción de este manifiesto podemos apreciar lo horrendo de lo acontecido
y todos aquellos historiadores que se ocuparon
de investigar este hecho coinciden en tal afirmación. Algunas
de las cautivas fueron años más tarde liberadas por el Ejercito
Expedicionario Contra los Bárbaros al mando del General Juan Manuel de
Rosas. Citaremos
algunas, pues la nómina comprende a 70 liberados. Petrona
Salvatierra, del Salto, 24 años soltera, hija de Andrés y Tadea, la
cautivaron sacándola de la Iglesia de la misma Guardia. Cirila,
del Salto, 17 años, la cautivaron los indios en la Iglesia de la Guardia. José
María Linares, del Salto 17 años, hijo de un portugués Rocha y de Anita
Linares, lo llevaron los indios de la Iglesia de la Guardia. María
Candelaria Cejas, Santafecina, de Coronda, hija de Eugenio Cejas y de María
Concepción Salazar, como de 32 años, casada con Manuel Antonio Rodríguez,
fue tomada cautiva en el año 20 en la Guardia del Salto cuando la entrada
de Carreras y el cacique Quilqueleo la llevo, tiene consigo dos hijos, un
varón y una mujer. Josefa
Silva, del Salto, hija de Ramón Silva y Paula Rivero, casada con Basilio
Cejas, como 35 años. Fue cautiva en el año 20 cuando la entrada de
Carreras, la llevo el Cacique Conoypan, tiene dos hijos consigo
actualmente, que ha conservado a su lado, un varón y una mujer. Dominga
Quinteros, de San Pedro, hija de Romualdo Quinteros y de Fructuosa Ramos,
de San Pedro, cuando fue tomada prisionera su madre había muerto y al
padre lo mataron los indios, le hicieron cautiva en el año 20 cuando la
entrada de Carreras al Salto, donde ella se encontraba, como de 21 años,
tiene consigo un hijo. Emeterio,
del Salto hijo de José y Angelita, no sabe hablar la castilla, edad como
de 15 años, lo tomaron cautiva en la Guardia del Salto cuando entro
Carreras. Juana
Dominga Charro, del Salto hija de Juan Leon Charro y de Juana, fue cautiva
cuando la entrada de Carreras. Como de 25 años, ha tenido tres hijos en
su cautiverio, los mismo los conserva con ella ( Debe ser Charras). María
de la Rosa, del Salto, hija de Francisco y de Gregoria Mellado, fue
cautiva cuando la invasión de Carreras, con una niña de 4 años, tiene
como 33 años, casada con Pedro José Cepeda, el que dice ha sabido esta
vivo. Saturnina
Quinteros del Salto hija de Pedro Romualdo Quinteros y Fructuosa Ramos.
Como 16 años, la cautivaron los indios cuando la entrada de Carreras en
el año 20.ç Mercedes
Brandan del Salto hija de Pedro Brandan y de Francisca Ramos la cautivaron
en el año 20 los indios ranqueles cuando la entrada de Carreras sacándola
de la Iglesia, habla muy poco el castellano, edad 18 años. María
Isabel Ollua del Salto hija de Juan Francisco Ollua y de Simona, como de
27 años la cautivaron los indios en el 20 cuando la entrada de Carreras. José
Antonio, del Salto hijo de Juan. Lo cautivaron cuando la invasión de
Carreras, 19 años dice que cuando lo cautivaron quemaron la casa del
padre que estaba entre el Salto y Arrecifes. Y así sigue la nomina de
esta pobre gente que pudo
volver a la civilización, hay otras que no como el caso de
Ignacia del Moral y Arce, cautiva también en el ataque de Carreras
y según parece fue madre del cacique Tripailao, cuanta la historia que
este cacique al realizar un malón topó con fuerzas militares al mando de
Montes Marull, y al saber que era su primo
hermano político, lo saludo y se retiro.- "El
7 de diciembre tuvimos la fatal noticia de haber los indios pampas
asaltado una madrugada las campañas de Lobos, Chascomús, Rojas y el
pueblo del Salto, en donde después de haber robado los ganados y cuanto
encontraron, hicieron las mayores iniquidades, matando hombres, mujeres y
niños, que les eran inútiles, y llevándose como lo hicieron las mujeres
jóvenes cautivas, en donde las tienen para ser pasto de sus brutales
apetitos; particularmente en el pueblo del Salto, que después de haber
robado cuanto encontraron, y dejado el pueblo asolado sin hombre alguno,
porque todos huyeron, y los que quedaron fueron muertos, habiendo sido el
número de estos 17, únicos que pudieron hallar, se dirigieron a la
iglesia, adonde se habían refugiado y creían verse seguras; pero no les
fue de defensa, y con despecho brutal echan a balazos las puertas, entran
y sin misericordias, toman las mujeres con la mas bárbara crueldad, y a
golpes, sablazos, y tomadas por el pelo las montaban en ancas de sus
caballos y las llevaron cautivas, dejando arrojadas muchas criaturas que
quitaron a las madres, siendo su crueldad tal, que las que lloraban las
hacían callar a latigazos; por cuya causa, susto y dolor hubo mujer que
en la iglesia quedo muerta, que escena tan triste, y digna de llorarse con
lágrimas de sangre; habiendo quedado
los maridos sin esposas, los padres sin hijas y los hermanos sin
hermanas, por haber sido cautivas de unas y otras más de trescientas.- El
cura con algunos vecinos en número de 22 solo pudieron escapar de ser
muertos, por haber ganado la torre de la iglesia, la que tenía escalera de
mano, la que quitaron ellos mismos cuando estuvieron arriba, por lo que no
pudieron subir, habiendo tenido esta fortuna porque cuanto sintieron la
novedad, desnudos como estaban en sus lechos saltaron y pudieron tomar
este punto.- La
iglesia padeció mucho: Todos los ornamentos se lo llevaron incluso los
vasos sagrados; los santos fueron despojados de sus vestidos y adornos,
los altares lo mismo; San Antonio fue baleado de un fusilazo en un brazo
que le rompieron, y lo más doloroso ha sido, que después de ser
profanado el santo templo, se llevaron el sagrado copón con las sagradas
formas consagradas dentro de él, habiendo hecho pedazos para sacarlo del
sagrario.- Todos
estos males causados a este triste pueblo, lo ha originado el maldito
monstruo que vomitó Chile, José Miguel Carrera, que no pudiendo atajar
el que se hiciera la paz con Santa Fe y Buenos Aires, se apartó con 200
hombres de tropas chilenas que tenia de su mando, se interno a los indios,
a los que indujo, y con ellos se internó a hostilizar a nuestras campañas:
propia determinación de un desesperado.-" Es
importante observar la parte de cómo se salvó el cura y algunos vecinos
en la torre de la iglesia a la que subieron por una escalera de mano.
Héctor
Roldán
|
|
|
||
|
|
| Info@saltonline.com.ar
| contac@grupoVirtual.com.ar
| | webmaster@saltonline.com.ar | Buscar en este sitio | |
|