|
(III)
EL SALTO DEL
ARRECIFES DURANTE 1738
Dice el
brillante historiador don Roberto Marfani que ante los vandálicos hechos
de 1737 una expedición salió a rescatar los ganados y si se resistían a
entregarlo los acometiesen sin tregua y que las órdenes severas que
llevaban, mal interpretadas, provocó terribles venganzas de los indios.
El mando había sido confiado al Capitán Juan de Melo llevando como
segundo al Alférez Esteban del Castillo. Seguramente para tener mejor
resultado en la búsqueda de los invasores la tropa se dividió en dos
secciones. La que iba al mando de Castillo descubrió una toldería de
Pampas y sin mayores reflexiones cargó sus tropas al exterminio.
Recibieron por sorpresa la terrible carga que les produjo numerosas
muertes.
Evidentemente que la agresión de del Castillo debía provocar la terrible
venganza de los aborígenes y por ello desde Chile se anuncia la venida de
2.000 Aucas, noticia que
desde El Salto del Arrecifes se comunica a las autoridades de
Buenos Aires.
En el Cabildo del 28 de agosto de 1738
"Manifestóse
por el S.or Alcalde de primer voto una carta escripta al S.or. Gov.or. por
Don Pablo Barragan desde el "Salto del Arrecifes" en q'
acompaña tres copias de cartas escriptas de Thente. de Corr. or de
Mendoza del de la Punta y Alcalde primer votto y otra,de dn. franco de
Guebara vecino de Cordoba q' asiste en el río cuarto y todas se dirixen a
participar como un yndio Viexo Cacique Auca llamado Dn. Diego Meypague avía
venido a Mendoza pasando la Cordillera con noticia de q' por un indio
Pampa estaban convocados dos mil Aucaes q' ya caminavan sobre la punta río
cuarto y estas estancias a vengar las muertes q' en los pampas facineros
se executó por el Alfrz. Esteban del Castillo; y dho Barragan pide cierto
num.o de gente Armas polvora bolas piedras, yerba tavaco Aguardiente, Vino
y Vacas p. a la expediz.on".
Encontramos aquí las referencias del Alférez Del Castillo que nos diera
también el Padre Lozano y de la rapidez con que se tomaron las medidas
del caso ante el anuncio de la venida de Aucaes da cuenta la misma Acta
del Cabildo, que acuerda que "el Sr. Poy.or y Cap. Gnrl. se sirva
mandar aprontar tryenta hombres de cada una de las compañías de la
infantería del num.o (número) con los oficiales correspondientes: y
todas las comp.as de cavalleria del número menos la Magdalena y Matanza
q' abran de estar prontas y en su frontera para lo q- se pueda ofrecer.
Que de las comp.as de los Pardos q. son quatro, Veynte soldados de cada
una con sus oficiales, assi de Infantería como de Cavalleria y lo mismo
de las dos de los naturales; y la comp.a de los "Pardos del
Arrecifes" salga toda con sus oficiales; y en cuanto a las armas
municiones piedras y demás necesario tocante a municiones y dos cañones
de Campaña q- se Jusgan por ncesarios y un artillero podrá su senoria
siendo servido mandar se entreguen al oficial q' fuere y por lo q' mira a
a mannutenz.on de la gente se podrán sacar mil y quinientas vacas al Cap.
n Diego de Peñalva con cargo de reyntegro -también se compren doze
tercios de yerva, cuarenta de tavaco dos votixas de Aguardiente una de
vino veynte quintales de viscocho; y se nombra Zirujano a Joseph Ranchel
Capellan se bus q. el mas aproposito participandoselo al S.or Prov.or y
Vicario Gnrl. para q. se sirva hacer el nombramiento en el clerigo
aproposito y nombraron diputados a dhos Do. Juan de la Palma y Dn. Matias
Solana y caso de no conseguirlo pasen a los acombentos a solicitarlo -Y
respecto de la presision y urgencía del caso y q' la Ziudad se halla
exausta de medios se suplique al S.or gov. or q' por vía de emprestito se
saquen de la caxa quinientos p.s. de los donativo o los q' se necesitaren
por los gastos, de la expediz.on con cargo de reyntegro -y los mismos
S.res diputados corran con la saca de la plata y compra de efectos y
entrega dellos: y lo firmaron".
Los historiadores Dr. Montes y Gumersindo Roldan no dieron razón de esta
expedición, pero precisamente de la "Sumaria Información"
a que más adelante aludiré resulta que ella se hizo en virtud del auto
del Gobernador para que sean castigados los desertores y sublevados de las
fuerzas que expedicionaron a ordenes de este jefe (se refiere al Teniente
Coronel Martinez Lobato) contra los indios expedición que acampó en El
Salto corno lugar de concentración de tropas durante cinco días,
para luego salir a campaña, desertando los milicianos a
"las
voces de no conviene".
Poco antes, en agosto de 1738, se produjeron nuevas invasiones de grupos
sueltos. Los caciques Hecanantú y Carulonko recorrieron en son de guerra
la zona de Arrecifes y de Areco repitiendo los insultos y las
depredaciones del año anterior (Dr. Montes "Cronología del
Salto")
La "Sumaria Información" nos vierte otros
hechos que demuestra la manera de actuar del indio.
|