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JOSEPH
RUIS DE ARELLANO
Y EL FUERTE DEL SALTO
El 29 de octubre de 1738 el Cabildo de Buenos Aires trata el informe del
Sr. Alcalde provincial al Sr. Gobernador
"para
que se construía un fuerte en el pago de Arrecifes"
para la defensa de la jurisdicción contra los indios infieles que andan
haciendo varios daños.
El 3 de noviembre de 1738 el Cabildo nombre a Joseph Ruis de Arellano para
que establezca la fortificación aconsejada y
"la
pratique a su gran intelgicencia en estas materias y conocimeintos de todo
el pais de aquellos vecinos".
Y la existencia del fuerte resulta del memorial presentado por Diego de Peñalba,
pues el 7 de marzo de 1739
"pide
satisfacción de cuatrocientas sesenta y una vacas que ha dado para el
gasto de la corrrida las trescientas y el resto para la suvsistencia del
fuerte en la frontera del Arrecifes".
Y su exacta ubicación lo demuestra el Cabildo del 10 de julio de 1739,
pues allí el Alcalde de primer voto dio razón de que
"cincuenta
y un pesos y cuatro reales, avían importado la polvora, yerba y tabaco
que se habían gastado en las dos salidas al apósito en los indios
infieles al Salto del Arrecife"
la una por Don Juan de San Martín y la otra por Don Joséph Ruiz de
Arellano.
Con esto queda demostrado que el lugar de la instalación del llamado "fuerte"
fue el "Salto del Arrecife ".
El carácter militar que observamos en todas estas operaciones estratégicas
en nuestra zona ha sido expresada con exactitud por el Dr. Antonio Angel
Montes, quien al respecto concluye así:
"Y
sin hacer disgresiones, dejemos fijado un concepto histórico. El
establecimiento de la "Guardia avanzada del Salto" y
posteriormente del "fortín " responden a un objetivo
netamente militar, y en esto es, presisamente en lo que se diferencian los
orígenes del Salto, de los orí genes de otros pueblos coloniales".
"Esta
primera fundación, de carácter militar, es mantenida en el tiempo y bajo
diversas circunstancias el Salto prosigue su tradicional función de
vigilancia del desierto y de protección y sostén del famoso camino del
interior ".
Brillante prosa con exactitud histórica que marca la esencia de nuestros
orígenes, enclavadas desde los inicios en la llamada, "guerra con el
indio".
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