Orígenes de Historia

Orígenes de Historia

Archivos del Dr. Enrique Virto ✝

Nacimiento del Salto Argentino

Dice Juan Jorge Cabodi (ob. cit. p. 84): “Vemos que todas las reales cédulas son coincidentes en la preferencia de fundar pueblos antes que establecer fuertes, siendo -¡cuando no!- de orden económico la razón para que prevalezca aquel criterio. Los fuertes eran costosos y debían ser una carga permanente, mientras que los pueblos, después de un período en que debían subsistir con arbitrio del ramo de guerra, podrían cumplir el mismo objetivo sin necesidad de mantener en ellos compañías pagadas”.

Y más adelante agrega: “Debía corresponder a Vértiz el dar principio a esos pueblos”.

Nacimiento de Salto

El año 1752 marca un hito trascendente en los orígenes de la actual ciudad de Salto Argentino, enclavada en el noroeste bonaerense. Durante la gobernación de don José de Andonaegui, y con el fin de proveer a la defensa de la frontera interior -casi totalmente desguarnecida-, se instaló en sus tierras una de las tres compañías de soldados Blandengues de reciente creación, conocida bajo la pomposa denominación de “La Invencible”.

El lugar elegido, el 21 de junio de 1752, ya era de probada importancia estratégica. El paraje del Salto era conocido desde 1637, cuando se otorgó merced de tierras a Marcos de Siquera. En el mismo sitio se había establecido también una guardia avanzada en 1737 para enfrentar los malones indígenas que talaron las estancias en dos oportunidades, y donde en 1738 se levantó un fortín precario para resguardo del pago de Arrecifes.

Los piquetes de milicianos que actuaban como vigías del desierto no mantenían una relación orgánica con las compañías de las que dependían, lo que facilitaba la deserción, incluso en masa. El plan de fortines que llevó adelante el maestre de campo don Juan de San Martín en 1745 no dio los resultados esperados, debido a la gratuidad del servicio (“a ración y sin sueldo”) y al sacrificio muchas veces inhumano que se exigía a los soldados.

Ante el recrudecimiento de los malones, se decidió la creación de compañías a sueldo. Gracias al amparo que brindaron los soldados blandengues, surgió en medio del desierto un principio de población rural hacia 1755 y, posteriormente, un verdadero núcleo poblacional estable: el Salto hacia 1780.

El acuerdo del Cabildo de Buenos Aires del 17 de mayo de 1752 reviste gran trascendencia, ya que dispuso que las compañías debían tener un centro de operaciones fijo y ordenó que “una se situará a las cabeceras del Río de los Arrecifes en el paraje que llaman El Salto...”.

Se estableció como función principal destacar partidas para vigilar la frontera ante el peligro indígena. Se designó como diputado de la compañía a crearse a don Domingo González, verdadero propulsor de la misma, de la erección del fuerte, de su capilla y de la futura población. El padre Guillermo Furlong le atribuyó ser el virtual fundador del Salto.

El “Libro de Filiación” existente en el Archivo General de la Nación ofrece la nómina completa de los componentes de “La Invencible”: 60 hombres en total, incluido su capitán Isidro Troncoso y Lira, quienes sentaron plaza el 21 de junio de 1752.

Poco después, por iniciativa del capitán Bartolomé Gutiérrez de Paz, llegaron quince familias de blandengues al lugar.

Lo precedentemente expuesto es una síntesis del trabajo que presenté en la ciudad de San Nicolás de los Arroyos, en el V Cónclave Regional de Historia de la Provincia de Buenos Aires, el 26 de septiembre de 1987. Dicho trabajo se encuentra archivado en el Museo Histórico Municipal de esa ciudad.

El estudio se basó en los principales historiadores que se ocuparon del tema: José Torre Revello, Roberto H. Marfany, Rómulo Carbia, Amílcar Razori, Alfredo A. Irribarren, Ricardo Levene, Antonio Zinny, Juan Jorge Cabodi, y autores locales como Fabián Beyes, Antonio A. Montes y Gumercindo Roldán, además de documentación original del Archivo General de la Nación y algunos aportes propios.

Este es el origen del pueblo del Salto: tras la llegada de los blandengues y, poco después, de sus familias, se formó un “principio de población” que se mantuvo en el tiempo hasta que nació el pueblo propiamente dicho.

En mi concepto, esto también constituye su fundación, si se toma el término en su sentido etimológico, aunque no haya cumplido estrictamente con las normas jurídicas establecidas por las leyes de la época.

CITAS:

1) Trascripción del Padre Guillermo Furlong Cardiff en "Entre los pampas de Buenos Aires".
2) Alfredo Canals "Algunos Aspectos sobre la fundación de Salto " en El Norte. Salto Argentino, del 24 de enero de 1972.
3) Enrique C. Virto "Salto y sus 250 años de Historia", semanario Reseña. Salto Argentino, del 2 de julio y 23 de julio de 1987.


← Volver
Orígen y Evolución →
...