Orígenes de Salto

Orígenes de Salto

Primeras Misiones y Evangelización

Primeros Misioneros en Salto

Testimonio del Capitán Gutiérrez de Paz (1757):

"Estoy actualmente en la fábrica de la Capilla con toda eficacia y para esto he determinado cuantos hombres hallase en estos partidos ociosos, de mala vida... para que trabajen y se consiga a la brevedad la obra".

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1637: El esfuerzo de la Cruz

Empresa de esfuerzo y sacrificio inigualado hicieron los misioneros católicos en todo el continente para que llegasen las enseñanzas de Cristo. La zona que es hoy nuestro partido no escapaba a la regla.

Entre los primeros sacerdotes que ejercieron obra evangelizadora por El Salto se encuentran los Padres Franciscanos. Desde 1730 existía el Curato de Arrecifes, liderado por el Pbro. Francisco Antonio Goicoechea, quien residía en Baradero pero atendía a los "fieles diseminados por El Salto, Arrecifes, Pergamino y Las Hermanas".

Para 1750, estos misioneros incursionaban esporádicamente en nuestro territorio. De hecho, antes del establecimiento de los Blandengues en 1752, muchos soldados ya habían recibido sacramentos de estos clérigos. También los Padres Bethlemitas evangelizaron a la peonada en sus estancias de Fontezuelas y Arroyo Luna.

Fray José Joaquín Escudero (1757 - Mercedario)

Teniente Cura de la Viceparroquia de Arrecifes hasta 1773. Registró el bautismo de José Victoriano Gorosito, hijo de un blandengue del Salto. Concurrió frecuentemente al Fuerte San Antonio para celebrar misas de campaña a las quince familias fundadoras.

Fray Miguel Pascual (1757 - Franciscano)

Un acta de Arrecifes del 3 de noviembre de 1757 documenta un matrimonio celebrado por él en El Salto: el de Juan José Cardoso con María Francisca Naranjo. Pascual fue además profesor de noviciado en el Convento de Recoletos de Buenos Aires.

La Fábrica de la Capilla

Aunque en 1754 se trajo madera para la construcción, los trabajos se dilataron. El 30 de diciembre de 1757, el Capitán Bartolomé Gutiérrez de Paz informaba al Teniente de Rey sobre su particular método para avanzar con la obra:

Utilizó como mano de obra a hombres de "mala vida" e inclinados a cometer robos para que trabajaran en la construcción y se consiguiera finalizar la capilla a la brevedad.

Este esfuerzo precedió a la célebre carta del Regidor Don Domingo González (1756), quien proyectaba la fundación definitiva del pueblo y la construcción de la Iglesia con la piedra suministrada por el Río de los Arrecifes.

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